BRISTOL, BATH & SALISBURY (Stonehenge).

Es la primera vez que me atrevo a escribir sobre un viaje realizado, antes teníamos nuestros libros de viaje, donde apuntábamos y recogíamos muchas de las vivencias, ahora como tenemos el blog, aprovechamos también para escribir experiencias viajeras, como en el presente caso. Después de dos años de pandemia, de encierros, forzosos y otras veces…

Es la primera vez que me atrevo a escribir sobre un viaje realizado, antes teníamos nuestros libros de viaje, donde apuntábamos y recogíamos muchas de las vivencias, ahora como tenemos el blog, aprovechamos también para escribir experiencias viajeras, como en el presente caso.

Después de dos años de pandemia, de encierros, forzosos y otras veces voluntarios, aprovechando la festividad del Corpus Christi en Granada, este año de 2022,  y con las ganas que tenía los niños de viajar a otro país europeo, nos decidimos hace meses por buscar algo por el Reino Unido, y así experimentar también la soltura del idioma inglés de la familia, principalmente de los niños.

El MIÉRCOLES 15 de junio de este año 2022, salimos del aeropuerto de Málaga a las 22:00 horas hasta el aeropuerto de Bristol, con la compañía Ryanair. Si planificas el viaje con tiempo, la verdad que puedes sacar los billetes bien baratos, en este caso, con una reserva casi de unos tres meses antes, el precio de los billetes de avión ida/vuelta los cuatro, unos 400,00 euros, con la opción de dos piezas de equipaje de mano, que te permite llevar en cabina, el bolso de mano 40x20x25 (o pequeña mochila) y la maletita de 55x40x20. Que la verdad, para pasar 4 días, llevando una por persona, tampoco necesitas facturar maletas y así evitar pasar por el mostrador del aeropuerto y entrar directamente con la tarjeta de embarque online que previamente has configurado en la app de Ryanair, no hace falta ni imprimirla. Aterrizamos en el aeropuerto de Bristol, casi a las 00:00 de la noche, no habíamos reservado nada para trasladarnos al centro de la ciudad donde está el hotel. Vimos en internet que había autobuses toda la noche y taxi justo a la salida de las llegadas. La opción, viajando con niños, fue el taxi. Efectivamente, sales del aeropuerto y justo a la izquierda, la parada de los https://www.arrowcars.co.uk/location/bristol/ , eso sí, aunque estén en la calle, para contratar el servicio debes de entrar en la mini oficina que tienen junto a la parada, 50 libras para llevarte al hotel. En nuestro caso el https://www.booking.com/hotel/gb/bristol-city-centre.es.html .

El hotel lo reservamos también con tiempo en www.booking.com , te daba la posibilidad de anular la reserva casi con un par de semanas de antelación y porque, además, era el único que incluía en el precio el desayuno. Al fin y al cabo, lo único necesario, más si viajas con niños, y porque en un viaje como este, el resto del día lo pasas fuera.

JUEVES, 16 de junio.

Habíamos contratado un mes antes y por internet una visita guiada de 2 horas por el centro de la ciudad con www.civitatis.com , como forma de tener un primer acercamiento a la ciudad de Bristol, y luego ya buscarnos la vida. En este caso, fue un acierto, nuestro guía, Paco, fue un cicerón extraordinario, joven que llevaba ya varios años en la ciudad, pleno conocimiento de historia, cultura, gastronomía, monumentos, un 10 para Paco. Quedamos justo al lado de St. Peter Church situada en Castle Park, a 5 minutos andando desde nuestro hotel. Zona donde se pueden ver las antiguas ruinas de los muros de la vieja ciudad.

Castle Park

Ya el primer día nos dimos cuenta de que la ubicación del hotel fue todo un acierto, puesto que nos pilla a mano todo lo que hay que visitar del centro de la ciudad y a 20 minutos andando de la estación del tren. Y, además, solo cruzando la calle, tenemos a las calles más comerciales de la zona y un pequeño centro comercial urbano.

Pasamos las 2 horas con Paco, de forma muy amena, haciendo un recorrido por Castle Park, St. Peter Church, Bristol Bridge, Bridge St con High Street, los canales, la zona de Welsh Back.

En esta última zona destacan varias cosas, una arquitectónica, encontramos en la confluencia de la Little King St y Queen Charlote St, un edificio de estilo bizantino conocido como Granary.

The Granary

 https://en.wikipedia.org/wiki/Granary,_Bristol y en segundo lugar la ubicación en una misma calle o manzana de estupendos sitios para comer y beber, como https://threebrothersburgers.co.uk/ posiblemente las mejores hamburguesas de Bristol y cualquiera de los establecimiento ubicados en King Street, como los que hay situados la fondo de la calle, como: https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g186220-d6280084-Reviews-or170-The_Famous_Royal_Navy_Volunteer-Bristol_England.html donde se puede degustar el famoso asado inglés del domingo con unas pintas de cerveza extraordinaria, luego están otros afamados pubs como del https://www.tripadvisor.co.uk/Attraction_Review-g186220-d5957842-Reviews-The_Old_Duke-Bristol_England.html .

Canal junto a Welsh Back
King Street

Seguimos hasta la preciosa Queen Square, la zona de The Grove, (desde donde hay unas preciosas vistas a las casitas de colores al otro lado del canal y al majestuoso pináculo de St. Mary Church, la estatua de John Cabot en Narrow Quay, cruzamos a Bordeaux Quay, lleno de establecimiento de servicios, paseamos por en boulevard entre Broad Quay y Anchord Rr.

Continuamos la visita por College Green, desde donde pudimos ver tanto la Catedral de Bristol, como el Ayuntamiento de Bristol y la enorme plaza ajardinada que hay entre ambos. Seguimos hasta Park St, que es la continuación de College Green, y en el primer puente a la derecha se puede observar la famosa pintura de Banksy, que, si continúas viendo las ventanas del edificio, observas, que son el mismo diseño que el utilizado en la pintura. Ya se sabe que el afamado y a la vez desconocido grafitero es de esta ciudad y algún «desliz» lo identifica con Robert de Naja, el cantante del grupo Massive Attack, originario de Bristol. https://www.lavanguardia.com/cultura/20170623/423624692752/banksy-cantante-massive-attack-desliz.html?facet=amp

Ayuntamiento de Bristol
Ayuntamiento de Bristol y parque
Park Street
Pintura de Banksy al inicio de la subida de Park Street

Nos dimos la vuelta hasta llegar a Quay Street donde pudimos ver varios graffitis urbanos en pleno centro de la ciudad, de artistas reconocidos, llegamos hasta St.Johns Church (Nelso Street), entrando bajo su arco hasta Broad Street, donde estaban rodando una película, lo que nos llevó a seguir por John Street, hasta llegar a la puerta de St. Nicholas Market en Corn Street, donde se acabó la magnífica visita.

«Mujer con bebé» de https://elmac.net/
Graffitis de http://www.conorharrington.com/

Terminado el tour, decidimos irnos a comer a https://threebrothersburgers.co.uk/ y la verdad, es que ni las hamburguesas ni el ambiente defraudaron. Una vez terminamos de comer, vuelta al hotel a descansar. Por la tarde, nos fuimos andando hasta la parada de autobuses que hay en el boulevard junto a The Cenotaph en Colston Avenue, donde nos subimos en la línea 8 de los autobuses urbanos, que sube hasta las inmediaciones del  Puente Colgante de Clifton, sobre el Río Avon.

Puente colgante de Clifton
Parque junto al Puente Colgante de Clifton

Muchos deciden subir andando por Park Row, la verdad es que es una cuestecita considerable, pero con muchos establecimientos pintorescos que ver, nosotros al ir con niños, decidimos subir en bus y bajar luego andando y se portaron de 10. Una vez paramos en lo alto, frente al puente, y hechas fotos de rigor, andamos un poco hasta acercarnos más al puente, la verdad es que muy bonito, tanto el puente, como el parque aledaño, lo que conforma una imagen de paisaje especial. Hay una barrera con policías y no dejan pasar andando al puente, solo coches.

Luego fuimos bajando por Sion Hill y nos gustó muchísimo el barrio, tiene un aire bohemio, con casitas unifamiliares, y muy caras, con pequeños negocios, también de artículos muy caros.

Zona The Mall

Hicimos una parada en el 32 Princess Victoria St, Clifton, donde nos tomamos unos cocteles en la terracita del https://www.thebristolfringe.co.uk/ que nos vino de miedo, mientras escuchábamos de fondo «Top Yourself» del grupo The Raconteurs:

Y ya que nos preparábamos para marcharnos, empezaban a meter los artilugios e instrumentos varios para un concierto en directo, en el establecimiento. Al pagar, el joven camarero me pregunta que de donde éramos , le digo que de España, le pregunto que si ha estado o la conoce, me responde que no, pero que quiere irse a vivir a Málaga. 😄

Después del avituallamiento, seguimos bajando dirección al hotel, bajando por Regent St, Clifton Road, Lower Clifton Hill, Berkely Pl a las espaldas de Cabot Tower, hasta salir a Queen Road a la altura de la imponente Wills Memorial Building Tower, desde donde empezamos a bajar por Park Row hasta llegar de nuevo al centro de la ciudad, y al hotel a cenar y descansar.

Wills Memorial Building Tower

VIERNES 17 de junio.

Una semana antes y a través de la app “trainline”, reservamos los billetes de tren desde Bristol Temple Meads Train Station hasta la localidad del Salisbury, tren directo, con varias paradas en el trayecto, entre ellas en Bath, a donde vamos mañana.

Estación de Tren de Bristol

Después de una 1 hora y 15 minutos aproximadamente, llegamos a Salisbury, a las 10:32 a.m.,  la estación de tren es pequeñísima, salimos, y justo a la izquierda, a diez metros, está la parada del bus que nos dirige a Stonehenge, cuyos  billetes también compramos por internet, en https://www.thestonehengetour.info/bus-timetable/ , ticket familiar, unas 108 libras, incluido el ticket a Stonehenge y Old Sarum (antiguo asentamiento de la ciudad de Salisbury), no escogimos la opción del ticket de la catedral, porque preferíamos ir a nuestro aire, cosa que nos salió bien, porque ese día la entrada era gratis. Al entrar en el bus de dos plantas, la conductora te da el ticket y el folleto informativo.

Recreación de poblado en el centro de visitantes de Stonehenge

El trayecto del bus hasta Stonehenge duró casi una hora, al llegar al centro de visitantes, tienes que ponerte en la cola para subirte en el bus que te lleva hasta las piedras, unos 2 km. Otra opción es ir andando, ese día hacía más de 30ºC, como que no era buena opción.  Con el mismo ticket que nos dieron en el bus que nos trajo hasta aquí, entras en Stonehenge y en el bus que te lleva hasta las piedras. A las 11:00 más o menos, empezamos la visita.

El sitio es un páramo espectacular con las piedras allí colocadas, la visita se hace circundando las piedras, en algunos puntos te acercas más que en otros, disfrutas del momento, el aire suave también te hace más llevaderos los 30ºC y el sol, y los cuervos alrededor de las piedras y desafiando a los visitantes contribuyen a distraer a los niños, después de estar casi una hora allí, esperamos de nuevo al bus que nos lleva de vuelta al centro de visitantes, donde además de ver una recreación de poblados primitivos, es obligada la entrada a la tienda de souvenirs.

Volvemos a la zona de parking de lo autobuses, esperamos unos 15 minutos, nuestro autobús, y vuelta a Salisbury, a donde llegamos sobre las 13:00 horas, después de pasear por el precioso centro de la localidad, buscamos un lugar para comer en Salisbury Market Place, una plaza espectacular.

La plaza, llena de tiendas, de restaurantes con sus terrazas, adornos pintorescos y con una bucólica imagen de lugar con encanto inglés. En ese momento, nos lleva el aviso al Gmail, de que el tren de vuelta a Bristol, ha sido cancelado, y nos comunican que podemos cambiarlo por otros más tarde. Nos metemos para ver que trenes hay, y la aplicación, nos dice que ninguno. Con la noticia que nos acaba de llegar, parece que la comida no se nos puede hacer muy amena, preferimos centrarnos en ella y en olvidar el problema, ya veremos como volvemos, la mala noticia no va a frustrarnos lo que queda de día en la preciosa Salisbury.

calle de acceso a Market Place desde la Catedral
calle con canal dirección estación de tren de Bath

Después de comer, en https://leonardoslapiazza.uk/ , le comentamos a los camareros (emigrantes bosnios) el problema que tenemos, se meten ellos en la web de los trenes y ven que antes de las 19:45 hora del tren previsto de vuelta, hay otros trenes, así que decidimos irnos a ver la Catedral. En esta localidad no hay distancias, parece salida de un cuento, supercuidada, limpia, etc…. Pasamos casi una hora viendo la Catedral de Salisbury, de estilo gótico inglés, de piedra caliza, con la típica aguja, que dicen es la más alta de Inglaterra (123 metros de altura). Tiene una bonita fuente situada en el pasillo central, que llama muchísimo la atención, por su estilo y su ubicación en ese sitio, es una fuente conmemorativa. Es una auténtica preciosidad.

Catredral de Salisbury
Entrada Catedral Salisbury
Patio Catedral Salisbury
Bóveda principal Catedral de Salisbury
Fuente conmemorativa pasillo central de la catedral

Después de salir de la Catedral y dada la intranquilidad de como volver a Bristol, nos fuimos andando, callejeando por Salisbury hasta la estación de tren. En las taquillas preguntamos como podíamos coger otro tren de vuelta, tras la anulación del nuestro y nos indicaron en ventanilla, que con ese mismo billete digital que teníamos en el móvil, podíamos coger el tren que quisiéramos. Vimos que había uno de vuelta a las 18:15, así que hicimos tiempo bebiéndonos una coca cola en una taberna típica de pueblo frente a la estación, -à https://railwaytavernsalisbury.co.uk/

Después de casi otra hora y cuarto de viaje, donde ni tan siquiera vimos a revisores pidiendo los billetes de tren, llegamos de nuevo a la estación de tren de Bristol, cogemos un taxi en la puerta y vuelta al Hotel (8 libras). Descanso, ducha y cena, y como es muy pronto para dormir nos vamos a dar una vuelta, la intención era entrar en http://www.lhgbrewpub.com/gallery , pero vista la hora, no dejaban entrar con niños, con lo cual, nos sentamos en la terracita sobre el río, justo en el local de al lado: https://www.wellheadbristol.com/ magníficas cervezas, cocteles y ambiente en la misma rivera del Cumberland Basil o canal que entra en el centro de Bristol creando el puerto artificial, hasta continuar para juntarse de nuevo con el río Avon.

SÁBADO 18 de junio.

El tiempo cambia totalmente, caída brusca de temperaturas, acompañada de llovizna. Ayer compramos en la aplicación trainline los viajes para Bath. Ayer comprobamos que se tarda menos de 15 minutos en tren desde Bristol. Salimos de la estación de Bristol para Bath a las 10:00 a.m., 12 minutos después estábamos en Bath, (precio billete ida/vuelta los cuatro, 26,67 euros).

Ejemplo de reutilización de mobiliario urbano en desuso
Ejemplo de decoración urbana centro ciudad Bath
Zonas ajardinada urbanas en Bath con mobiliario multiuso

El centro histórico de Bath es tan pequeño como bonito, todo pilla a mano, no merece la pena comprar ningún ticket de bus turístico, lo mejor es andar. Nos fuimos callejeando hasta llegar a la plaza donde están las Termas Romanas y la Abadía de Bath, como había previsión de lluvia al medio día, decidimos andar y ver todo lo que nos diera tiempo antes de llover y en todo caso cuando apareciera la lluvia, nos metíamos en las Termas y en la Abadía.

Nos fuimos andando hasta Queen Square, desde allí empezamos a subir por Gay Street hasta The Circus, y desde allí a la zona de Royal Crescent, son unas zonas urbanas muy pintorescas y arquitectónicamente interesantes.

Royal Crescent
Royal Crescent

Bajamos de nuevo al centro por la misma zona, y nos detuvimos en la casa museo de la escritora Jane Austen (Sentido y Sensibilidad, Orgullo y Prejuicios, etc…), bueno, aguantas una charlas en inglés de 20 minutos sobre toda su familia, ves una casa típica de la zona, y por lo menos, al final, tienen una zona de vestuario, que te dejan coger los vestidos de época y ponértelos y hacerte fotos con un photocall de una casa de época con su jardín, un buena diversión para los niños y las niñas, y nos menos niños. Jijijiji. También tiene una especie de escritorio donde dejan escribir con plumas y tinta, como antiguamente.

Casa Miuseo Jane Austen

Sobre las 13:30 horas, nos encontramos con un bar-restaurante, en Barton Street cuya carta indicaba “spanish food”, de cabeza, https://pintxobath.co.uk/ hasta pude beberme una Alhambra 1925.

Después de comer, nos fuimos al centro a tomarnos un café, frente a las Termas, empezaba a llover, nos fuimos a comprar los tickets en la entrada y nos dijeron que lo teníamos que hacer a través de la web. Una vez comprados, entramos en el turno horario correspondiente, sobre las 16:15 horas. Muchos turistas, no entran en las Termas Romanas al ver el precio de los tickets, error. Has viajado hasta allí, y no puedes hacer eso una vez que estas en la puerta, la visita no es de un ratito, te dan una audioguía, que también está en español y puedes pasarte allí dentro perfectamente más de una hora. (Aprovechad los auriculares del bus de stonehedge para la audioguía y así no os cansaréis). Lo que se ve dentro es todo un espectáculo, en cuanto a arquitectura, museo, historia…

Vista de las Termas Romanas de Bath desde el pasillo superior
Vista de las Termas Romana de Bath
Vista de las Termas Romanas a nivel del vaso principal con vista al fondo de la Abadía de Bath

Una vez salimos de la Termas, entramos en la Abadía, está justo al lado, no cobran ticket, solo la voluntad, eso sí, con tarjeta de crédito (como en todos lados, todos los días que llevamos aquí apenas encontramos un sitio donde se nos permita pagar en cash). La Abadía es también una auténtica preciosidad, la visita puede ser de unos 45 minutos. No pudimos hacer el tour de la torre, y justo a las 18:00 horas cerraban, con lo cual, estuvimos un poco más de media hora. De estilo gótico, uno de los elementos más característicos es la bóveda de abanico, típico del gótico inglés tardío, que la verdad, es un espectáculo contemplarla. Para más información: https://es.wikipedia.org/wiki/Abad%C3%ADa_de_Bath

Abadía de Bath
Bóveda pasillo central

Al salir de la Abadía, nos fuimos a ver el Puente Pulteney sobre el río Avon, una maravilla arquitectónica, en similitud al famoso Puente Vecchio de Florencia (salvando las distancias, y diferencias), visitamos las tiendecitas que hay sobre dicho puente y bajamos hasta la zona ajardinada de abajo, junto al río, volvimos a subir y callejeamos por el centro, nos acercamos hasta la famosa https://www.sallylunns.co.uk/ .

Puente de Pulteney desde el parque
Río y Puente de Pulteney

Esa tarde noche decidimos irnos a cenar a https://threebrothersburgers.co.uk/ , era sábado tarde-noche, además de un ambiente juvenil desaforado en toda King Street, principalmente en los aledaños del The Old Duke Pub  https://www.tripadvisor.es/Attraction_Review-g186220-d5957842-Reviews-The_Old_Duke-Bristol_England.html y en el The Llandoger Trow Pub  https://llandogertrow.co.uk/ , en la hamburguesería, el ambiente era igual de juvenil pero algo más tranquilo, aunque el DJ, subía el nivel a ritmo de su música. Pudimos probar unas magníficas hamburguesas y buenas pintas de cerveza inglesa, todo ello desde las mesas ubicadas dentro de la barca sobre el canal, mientras caía un diluvio de la leche, y a las 22:00 ya estábamos en la habitación del hotel.

King Street la tarde del sábado
Three Brothers Burgers
Interior barco Three Brothers Burgers

DOMINGO 19 de junio

Día de retorno a España. Tenemos el vuelo a las 17:45 horas, hora local inglesa. El Check out en el hotel, hay que hacerlo a las 11:00. Desayunamos a las 9:00 y aprovechamos para ir a dar una vuelta por Bristol y ver lo que aún no hemos tenido ocasión de ver. Nos dirigimos a la Catedral de Bristol, que está situada junto al Ayuntamiento de Bristol, tardamos unos 15 minutos en llegar, acaba de empezar una misa, nos reciben amablemente y nos entregan una biblia y el pasquín con los rezos y cantos de la misa.

Catedral de Bristol
Interior Catedral de Bristol
Exterior Catedral de Bristol

Al ver que vamos con niños, una amable abuela se acerca para ofrecernos llevarse a los niños a la pequeña escuela para niños que hay junto al altar mayor y donde, durante la duración de la homilía tienen atendidos a los niños, con la celebración de talleres, eso lo vimos después también en St. Mary Redcliffe Church. Lógicamente no nos íbamos a tragar toda la misa, vimos la catedral de la manera que pudimos y nos volvimos al hotel a hacer el check out.

La Catedral de Bristol es interesante desde el punto de vista arquitectónico  porque una de las características principales, es que, a diferencia de los estilos góticos que hemos visto, esta catedral carece de triforio entre la zona de la arcada y el claristorio superior, lo que evita que tenga esa altura de otras construcciones góticas, y produce el efecto visual, en primer lugar, de que no parezca tan alta, que no lo es, siendo las bóvedas, relativamente bajas, y sobre todo, la falta de luz e iluminación natural, a diferencia de otras catedrales góticas.

Para más información : https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Br%C3%ADstol . Volvimos al hotel, a hacer el check out, dejamos las maletas y nos fuimos a visitar otra zona de la ciudad, el otro lado de los canales, la zona de The Grove, cruzando por el Redcliffe Bascule Bridge hasta llegar a la iglesia de St. Mary Redcliffe Church, cuyo pináculo hemos estado viendo todos los días. La visita merece muchísimo la pena, la iglesia desde que la ves desde fuera, parece que la han sacado de una película de Harry Potter, desde su oscura y casi terrorífica entrada, hasta su impresionante interior. Volvimos a dar con una celebración de una misa, la guardería interior, lleno de niños, da igual que estén haciendo lo que quieran, la misa sigue su curso.

Exterior St.Mary Redcliffe Church
Entrada St. Mary Redcliffe Church
Espacio infantil dentro de la iglesia
Interior de la Iglesia
Bóveda St. Mary Redcliffe Church
Laterales bajos de la Iglesia

Una vez terminamos la visita, nos bajamos hasta la zona de Merchant¨s Quay, donde pueden verse unas casitas típicas junto al muelle super bonitas. Continuamos hasta Princes Wharf y Museum Street, desde aquí, están las mejores vistas sobre la ciudad de Bristol, sin ningún tipo de duda, es una zona donde se han reconvertido los antiguos almacenes y muelles en espacios urbanos, museísticos y de ocio popular. También se puede visitar el famoso barco The Matthew of Bristol:  https://matthew.co.uk/  un barco de época con el cual John Cabot en 1497 llegó a Canadá.

Vistas de Bristol desde el otro lado del Canal.
Barco The Matthew of Bristol

De vuelta para el Hotel, eran ya las 13:00 horas, decidimos no marcharnos de la ciudad sin probar el famoso asado del domingo, del que nos habían hablado, así que hicimos parada en The Famous Royal Navy Volunteer situado en movida calle King Street, nº 15-17: https://www.tripadvisor.co.uk/Restaurant_Review-g186220-d6280084-Reviews-The_Famous_Royal_Navy_Volunteer-Bristol_England.html . Cumplió las expectativas.

The Famous Royal Navy Voluntereer
Asado del domingo junto con una buena pinta de cerveza

Ya en el hotel, a través de Uber, coche para el Aeropuerto (26 libras), llegamos 2 horas antes de la salida del vuelo. Un caos tremendo, como no teníamos que facturar maletas, directamente a salidas, nuestro gozo en un pozo, el vuelo se retrasa nada más y nada menos que casi tres horas. Llegamos al aeropuerto de Málaga a las 11:00 de la noche.

Bristol, nos ha sorprendido, tal y como nos comentaron al llegar, es una de las ciudades más europeas de Inglaterra, de echo fueron muchas las revueltas contra el Brexit y durante muchos días. Es una ciudad donde por las calles se aprecia una medida de edad muy joven. Este año ha sido nombrada como la ciudad más sostenible de Inglaterra, y sólo hace falta ver y observar el mobiliario urbano para entenderlo. Venden institucionalmente que es una “Friendly City”, en las calles se ve muchísima libertad, durante los casi cuatro días que hemos estado no hemos visto policías, si mucha gente joven disfrutando de la buena temperatura en los espacios públicos, en eso, y en otras cosas, nos ha recordado mucho a Amsterdam. Para el idioma inglés y los que venimos de fuera, algo complicado, tienen su propio acento, ¡son Brizzel! = Bristol. Vamos como los andaluces en España. Pero se puede sobrevivir. Salisbury es simplemente una ciudad de cuento, no tiene ningún “pero” invita a estar y disfrutar, y Bath, la más pequeña, ha cumplido todas las expectativas, simplemente perderse, andar y visitar obligatoriamente las Termas y la Abadía, que están al lado.

Mención especial a los más jóvenes de la casa, además de portarse genial, han andado, atendido y aprendido sin parar en estos casi 4 días.

GRANADA a 23 de junio de 2022

Antonio Gutiérrez Alonso

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