INTRODUCCIÓN
La primera semana de julio de 2024 disponíamos de una semana de vacaciones, teníamos ganas de conocer la zona de la Toscana, antes de empezar a contratar cosas, vimos que la Toscana es demasiado extensa como para poder verla y recorrerla en una semana. Dividimos la Toscana en el mapa en dos zonas, norte (de Siena para arriba) y sur (de Siena para abajo). Nos centramos en la zona norte, con la intención de ver también las grandes ciudades del norte de la Toscana, Pisa, Lucca, Florencia…, y el resto dejarlo para otro viaje. Con esa idea y no queriendo estar de aquí para allá cambiando de hotel y haciendo y deshaciendo maletas, nos buscamos una localidad equidistante de los sitios a ver y por eso nos quedamos en Montespertoli, pequeña localidad de unos 5.000 habitantes en la provincia de Florencia, queda a escasa una hora de todos los sitios a visitar y también a menos tiempo de Volterra, San Gimignano y Siena, sitios donde también estuvimos. La idea era levantarnos pronto, hacer las visitas, comer y pasar la tarde en la piscina donde nos quedábamos para descansar. Y así salió.

DÍA 1 y 2 de JULIO.
El 1 de julio de este año 2024, salimos del aeropuerto de Málaga hacia Pisa, con Rynair. El horario no muy bueno, malo, y además si sales con una hora de retraso, pues al final llegas a más de las 00:00 de la noche al destino. Lo bueno es que Pisa no es muy grande y su aeropuerto pequeñito y al lado de la misma ciudad. Salida del aeropuerto y taxi (25€) hacia el Hotel di Stefano, situado en Via S. Apollonia 35-37, ubicación muy buena para que a primera hora de la mañana del día siguiente nos dirigiéramos al Campo dei Miracoli, en donde se ubica la famosa y archiconocida Torre de Pisa, la Catedral de Pisa y el Baptisterio.


Nuestra estancia en Pisa se redujo básicamente a la llegada, dormir, desayuno en el propio hotel y visita a todos los monumentos señalados, incluyendo la subida a la Torre de Pisa, que como éramos los primeros de la mañana, no tuvimos que esperar mucho en la cola de entrada, vamos, no tuvimos que esperar nada.
Sobre las 12:00 estábamos en el hotel, de vuelta, de la visita a los monumentos en Pisa, pedimos un taxi y nos fuimos al aeropuerto donde teníamos que recoger el coche de alquiler. Lo que es increíble, es que las oficinas de rentacar no están en el propio aeropuerto, sino a unos 400/500 metros, con una acera minúscula donde hay un gran trajín de gente con maletas. Os dibujo donde está el aeropuerto y donde están las oficinas de los coches de alquiler.

El coche de alquiler lo reservamos por Booking, solo el coche, en Goldcar, nada de seguros, cero, porque siempre es lo mismo, en la oficina te obligan a hacer un seguro, que va desde mínima cobertura, hasta una máxima, que te puede salir por hasta unos mil euros, elegimos una cosa intermedia y aun así ascendió a unos 200 euros, pero bien de cobertura y todo tipo de asistencia por cualquier contingencia que pudiese surgir.
Nos dirigimos a la ciudad de LUCCA, muy cerquita de Pisa, con un centro histórico que es una maravilla. Es famosa por las murallas renacentistas que rodean toda la ciudad antigua, característica por tener todas sus calles adoquinadas, donde se pueden observar todavía algunas de las antiguas torres señoriales de la ciudad y una imagen en general de decadencia urbana perfectamente controlada que le imprime una imagen absolutamente increíble a todo el conjunto y entorno urbano. La muralla es perfectamente disfrutable tanto para los viandantes y ciclistas. Es la ciudad que vio nacer a Puccini o Bocherinni, entre otros y donde se conservan hitos históricos de su presencia.
La mejor zona para aparcar es cerca de Porta Santa Maria, los parking más cercanos son de pago, pero hay uno muy cerca que es gratis y desde ese hasta llegar a la entrada de la ciudad por Porta Santa María, se puede aparcar gratis. Parcheggio lucca, Vía Galileo Galilei, 164 Lucca, link google: VG23+86 Lucca, Italia







Terminada la comida nos fuimos a pasear por la ciudad, a perdernos por su rectilíneas y empedradas calles, partiendo por la Vía Filungo, quizás la más comercial del casco histórico, con dirección a la Catedral de San Martino. Por el camino tanto de ida como en el de vuelta, además de disfrutar de todo el entorno histórico, pudimos ver la Basílica de San Frediano, en la Piazza San Michele, la hermosa Iglesia de San Michele in Foro, por Vía di Poggio a pocos metros, la casa natal del gran músico Giacomo Puccini. Y como no, las emblemáticas torres, la Torre Guinigi, y la Torre del Oro.

Sobre las 17:30 de la tarde salíamos hacia Montespertoli (Florencia) donde teníamos reservada nuestra estancia para el resto de los días, a donde llegaríamos casi una hora después.
La Toscana no es una región pequeña, si tienes una semana más o menos para visitarla, es materialmente imposible, sobre todo porque aunque las distancias parezcan cortas, las carreteras estrechas, serpenteando las verdes colinas, hacen que los viajes duren a veces una eternidad.
Como dije al inicio, elegimos quedarnos un sitio equidistante de todo lo que queríamos visitar, y que nos diera la posibilidad de descansar por las tardes, salir por la noche, etc…, etc…. Montespertoli, es la localidad donde nos quedamos, (le llaman ciudad del vino y de la trufa). Hospedaje, desayuno incluido en Tenuta Moriano, (link: J37G+FM Montespertoli, Florencia, Italia), un lugar idílico rodeado de viñedos y bosques. Situado en un conjunto de agroturismo por el tema del vino y las bodegas, junto a Villa Panconesi, que creo que es de los mismos dueños. Check-in y a la piscina. Se trata de un conjunto de casitas totalmente equipadas dentro de la misma finca, dentro de las cuales tienes toda la independencia y servicios de una casa. El regalo de bienvenida fue una buena botella de vino de la propia bodega de la finca, que no tardamos en abrir.

DIA 3 de julio
3 de julio, miécoles por la mañana, nos dejaban el desayuno en la mesa del porche, en una cestita típica llena de croissants recién hechos, leche, café, mantenquilla, mermelada, pan, fiambres, fruta….

A las 9:00 salimos hacia Florencia, previamente habiendo planificado donde aparcar el coche, pues las malditas zonas ZTL y ZBT (áreas de circulación limitada y zonas de bajas emisiones) nos impide meter el coche donde queramos, así que identificamos un parking donde dejarlo todo el tiempo que íbamos a estar en la ciudad y que estuviera lo más cerca del casco histórico de Florencia, sin entrar en zonas ZTL ni ZBT, para que no nos multaran ni tuvieramos que pagar y ese parking fue Parking Beccaria, el más cercano posible (link: Q79C+R9 Florencia, Italia), para las aproximadamente seis horas que estuvimos en la ciudad, no fue excesivamente caro, creo que no llegó a 15 euros. Desde la glorieta Césare Beccaria, nos dirigimos andando por Borgo la Croce, Vía Pietraplana y Vía dell Oriuolo, dirección a la Piazza del Duomo, donde llegamos en unos pocos minutos y en cuya plaza nos tomamos un café.








Pasamos el día en Florencia visitando todos los monumentos de la ciudad, que creo que sobra enumerar, pues es de todos conocidos. Era la primera vez que visitábamos la ciudad con los niños, ya habíamos estado solos en ella, unas cuantas veces. Hace poco que me leí el libro autobiográfico de Benvenuto Cellini, y si había algo que me hacía ilusión ver tranquilamente era la estatua de Perseo con la cabeza cortada de Medusa, en la Piazza de la Signoria. Después vimos también su busto en el Ponte Vecchio, que los orfebres florentinos dedicaron en su honor y su pequeña estatua en el pasadizo de la Galería de los Uffizi.

Para comer, habíamos reservado previamente cerca de la Catedral de Florencia, para que no nos pasara como alguna otra vez en centros muy turísticos a la hora de comer, donde conseguir mesa se convierte en una aventura harto complicado. El lugar elegido estaba situado en Vía Ricasoli, perpendicular a la catedral, Ristorante Buca Niccolini, (link: Q7F4+FC Florencia, Italia. https://www.bucaniccolini.it/Menu-Buca-Niccolini-06-2023.pdf). Llegamos a la hora prevista, no tuvimos que esperar nada y entramos directamente, así da gusto. La comida bien, calidad/precio muy aceptable y el servicio profesional.
A las iglesias que les dedicamos más tiempo fueron, en primer lugar, a la Iglesia de San Lorenzo, conocida como la Iglesia de los Medici, donde están enterrados miembros de esta famosa familia florentina, así como Donatello, el cérebre escultor, éste en una sola cripta frente al primer Médici, Cosme de Médici o el Viejo. La otra iglesia, fue la de la Santa Croce, un espectáculo de iglesia, donde podemos contemplar los monumentos fúnebres entre otros de: Miguel Ángel, Galileo Galilei, Maquiavelo, Dante Alighieri, etc… y frescos de artistas como Donatello, Brunelleschi y Giotto.
En la plaza de la iglesia de la Santa Croce pudimos disfrutar de unos buenos helados, pero ya de vuelta hacia el parking, en la misma plaza Beccaria, (link: Q7CC+53 Florencia, Italia) vimos una heladería que se llamaba https://www.gelateriademedici.com/ , cuyo escaparate invitaba, bueno no, mejor dicho, obligaba a entrar, aún sueño con los helados que tenían y comimos.



Sobre las 18:30 más o menos estábamos saliendo del parking dirección Tenuta Moriano en Montespertoli. Tuvimos la suerte que la vuelta era por Vía Michelangelo, justo donde se sitúa el famoso mirador (link: Q777+5V Florencia, Italia ), el viaje de vuelta nos regaló tan hermoso espectáculo, coche aparcado y visita, vistas y fotos de rigor. Poco después empezamos la marcha de vuelta llegando justo para meternos de nuevo en la piscina, antes de cenar.


DIA 4
4 de julio, viernes, antes de la 8: OO de la mañana ya hemos recibido nuestro desayuno, en pie y a prepararse para la ruta de hoy, San Gimignano y Siena. Preferimos visitar primero el famoso pueblo medieval, ya que es posible que la asistencia de turistas, además de hacer peor la visita, nos haga más difícil encontrar aparcamiento, entre otras cosas porque está prohibido entrar con el coche al centro urbano.
Para ver bien San Gimignano hay que ir fuera de temporada turística o a primerísima hora, que es lo que hicimos nosotros, ventajas, pues todas las del mundo, primero pudimos aparcar en la mejor zona de parking, justo al lado de la puerta de San Juan (San Giovanni) de entrada al pueblo por la Vía San Giovanni. Hay quien prefiere aparcar en la zona baja, igual te ahorras algo, pero la caminata de subida de cuestas que te pegas es de órdago. El haber llegado antes de las 10:00 de la mañana nos posibilitó el aparcar en el mejor sitio.
San Gimignano es todo lo que cuentan, todo lo que ves en redes y más, lo mejor es perderse por sus intrincadas calles adoquinadas, visitar y disfrutar todos los rincones y miradores que puedas. El día que estuvimos había mercadillo en la plaza, aunque por la hora no abundaba la gente. Por Vía San Gionvanni, llegamos a la Piazza de la Cisterna, después a la Piazza del Duomo, visitamos el Palazzo Comunale y subimos hasta la Torre Grossa, desde donde se divisa absolutamente todo el pueblo y alrededores, seguimos visitando la Torre Chigi, entramos a la hermosa Duomo de Santa María Assunta, salimos, seguimos andando por Via San Mateo hasta la Porta del mismo nombre, justo en las antípodas por donde habíamos entrado al pueblo, paseamos un poco hasta la plaza de la iglesia de San Agustín, y vuelta hasta el parking, justo cuando ya se atestaba todo de turistas, cogemos el coche y partimos dirección Siena.
SIENA
El primer problema de Siena, era el aparcamiento, casi nos metemos dentro de la ciudad con el coche, y en ese momento en Via dei Mille (link: 88CG+93V Siena, Italia) se va un coche y nos deja una plaza libre, a escasos metros de la puerta de entrada al casco histórico y gratis. Muy cerquita, también a escasos metros, hay un terraza con una de las mejores vistas de Siena (link: 88CF+6M Siena, Italia, www.prosperino.it .

Nos adentramos al centro, perdiéndonos por las callejuelas, disfrutando de todos los rincones, hasta buscar y encontrar el restaurante donde habíamos reservado para comer, www.ristorantebagoga.it (link: 889H+PR Siena, Italia), una auténtica maravilla, con las ganas que llevábamos y la carta que tenían, disfrutamos como enanos, comida italiana y cocina toscana florentina, acompañado de muy buen vino. Para todos aquellos que dicen que la comida italiana es solo pasta y pisa, si andáis por aqui, probar el peposo toscano hecho con vino tinto, delicioso, y aquí lo preparan de maravilla.






Terminada la comida, nos fuimos dirección Piazza del Duomo, entramos en la Catedral de Siena, y una vez entras es imposible no experimentar el síndrome Stendhal, es una cosa asombrosa, da igual las horas que pases dentro, es sin duda una de las catedrales más bellas de Italia.






Después nos fuimos a la Piazza del Campo, la famosa plaza donde se celebran las carreras de caballos los días de fiesta, y tuvimos la suerte de que ese día había carreras de caballos. Toda la ciudad, tenía en sus calles las famosas banderolas que te indican a que barrio perteneces y cuyos colores y dibujos a su vez visten a todos y cada uno de los jockeys en la carrera, representando a cada barrio de la ciudad. En todas y cada una de las tiendas de barrio se vendían grandes pañuelos que simulaban a las banderolas.





Isabel iba con el barrio de la oca y Rafael con el del dragón…..jijijij
Nos adentramos a la Piazaa del Camp0, donde estaban con lo preparativos para celebrar la carrera de caballos…


Después el camino nos puso frente otro pecado, la celebre chocolatería-heladería Venchi en Siena, (www.it.venchi.com link: 889J+H8 Siena, Italia) , una locura, como para no salir de ahí en toda la tarde.
Por la Via Banchi di Sopra, Piazza Tolomei, Piazza Salimbeni, Vía Pianigiani hasta Vía del Paradiso con salid a Via dei Mille donde estaba el coche aparcado, despidiéndonos de la ciudad desde el mirador de la terraza del www.properino.it
Sobre las 18:00 abandonábamos Siena para volver a Montespoertoli. Si tuvieramos que poner una banda sonora a nuestras excursiones en coche por la Toscana, sería este tema, que no paraba de sonar en las radios italianas:
Mientras regresábamos, desde Tenuta Moriano, a través del whatsapp nos proponen asistir a una degustación de sus vinos al atardecer en una de sus terrazas, cena incluida, mejor plan imposible, sin preocuparnos de la cena y sin tener que preparar nada ni salir de nuevo. La experiencia fue muy, muy buena, pudimos degustar todo tipo de vinos en un entorno magnífico y una puesta de sol muy bonita.





Y mientras, Isabel, nos sujetaba el sol que caía ya al atardecer…

DIA 5
VOLTERRA
5 de julio, sábado, siguiendo la misma dinámica que con San Gimignano, nos levantamos pronto para ir a Volterra, otro de las localidades más turísticas de la zona, la idea es llegar antes de las 10:00 de la mañana. Estamos a unos 50 km de distancia, pero a una hora más o menos en coche por carreteras sinuosas que transcurren por las colinas de la zona, paisajes muy, muy bonitos que hacen que el viaje pase pronto (carretera strada provinciale 4 volterrana -SP4-) con la intención de hacer la vuelta hacerla por la vía Lungagnana -SP125- parando en la localidad de Cetarldo, ya cerca de Montespertoli, localidad mucho más grande y que tiene al menos dos grandes superficies comerciales para comprar comida y bebida (en Viale Giaocomo Matteoti, 197 ; H24J+MG Certaldo, Florencia, Italia, justo al lado de la carretera). En Montespertoli, realmente solo hay un supermercado ( Coop Montespertoli) que merece la pena, en el centro del pueblo, en calle Largo Gino Mazzoni, 2/4/6, 50025 Montespertoli FI, Italia; J3VF+PW Montespertoli, Florencia, Italia).

A la llegada a Volterra, lo primero que se nos plantea es buscar el sitio para aparcar el coche, como llegamos temprano, sobre las 10:15, pudimos aparcar en el mejor parking que hay, subterráneo, varias plantas y en la misma entrada a la ciudad donde están las mejores vistas y al lado del Museo Etrusco, parking La Dogana en Piazza Martiri della Libertà, 56048 Volterra PI, Italia. Eso sí, a partir de las 12:00 imposible aparcar ahí.

Entramos a la localidad por la Vía dei Marchesi, hasta la Piazza dei Priori y por Vía delle Pingioni nos dirigimos a ver las ruinas del teatro romano, después por la Vía de Giovani Minzoni fuimos hasta al Fortaleza Medicea, (fortaleza-prisión) regresando al centro a través de la Vía di Castello y el parque arquológico Enrico Fiumi hasta la Catedral de Volterra en la Plaza de San Giovanni, una imponente construcción en el centro del pueblo, con mezcla de estilos románico y renacentista, de gran belleza tanto en su interior como por fuera.




Terminado el recorrido, sobre las 13:30 no quedamos allí mismo a comer, hay muchos sitios, en cualquiera de las calles de Volterra, nosotros nos quedamos en un restaurante muy pintoresco de dos plantas y pequeña terraza en Via Porta de´ll Arco 7, llamado Trattoria Il Poggio, donde la verdad nos dieron muy bien de comer con muy buen servicio y a precios muy asequibles.
Después de comer, emprendimos nuestra vuelta a Montespertoli, tomando antes unas cuantas fotos desde el mirador -viewpoint- situado entre Viale dei Ponti y Piazza Martiri della Libertá, al lado de la puerta del parking.


Vuelta a Montespertoli por la carretera que pasa por Certaldo, y a echar la tarde en Tenuta Moriano descansando.
DÍA 6
6 de julio, sábado, nos levantamos temprano, tenemos el desayuno preparado, día de descanso sin viajes, teníamos gana de ir al pueblo y dar una vuelta. Nos paramos en la cafetería “Join us” en Viale del Risorgimiento 113. Cafetería moderno a pie de calle con terraza. Nos tomamos el mejor café “macchiato” hasta el momento, por el módico precio de 1,30 €. Muy cerca hay un parque que tenía un cartel anunciando la fiesta de la trufa, y con número de móvil para reservar, así que escribimos WhatsApp y reservamos para ir domingo día 7.
El 6 de julio sábado optamos por no dar más vueltas y quedarnos en Tenuta Moriano, descansando y disfrutando de la piscina y alrededores, paseando y andando.

Por la tarde nos fuimos a cenar a un pueblecito de al lado, Montalbino, cerca de la carretera, tiene un restaurante de turismo rural, llamado “La Lombricaia de Motealbino”, ( Via Colle Montalbino, 10, 50025 Montespertoli FI, Italia) que está situado en un lugar espectacular y una puesta de sol sobre el skyline de los campos de la toscana digno de contemplar sosegadamente. Todos los turistas que habían eran norteamericanos, muchos de ellos con con niños de escasa edad.
Por la tarde/noche nos fuimos al centro de Montespertoli, había fiesta en el pueblo, se estaba celebrando un concierto, como si fuera una verbena, y todas las plazas del pueblo estaban ambientadas con puestecillos de artesanía y comida.







DÍA 7
7 de julio, domingo, nada de madrugar, y después de desayunar, nos fuimos a pasear por la zona y después comida en Tenuta Moriano y piscina.





Por la tarde, nos fuimos al parque urbano de Montespertoli, donde se celebraba la feria de la trufa, por un módico precio por persona y platos, cenamos estupendamente bien, varios platos donde destacaba la trufa como ingrediente, huevos fritos con trufa, creps con trufa, pasta con trufa, solomillo con trufa…..
Éramos los únicos turistas, la verdad que se portaron con nosotros fantásticamente bien. La fiesta la organiza una asociación de recolectores de trufa, ofrecen comprar una papeleta para sortear las trufas más grandes recolectadas entre los asistentes, compramos dos, pero no hubo suerte. Lo bueno es que ofrecieron a Isabel sacar los números premiados, y como excepto el tercer premiso, los otros dos no aparecieron, les dieron las trufas a Isabel y las trufas gigantes volaron hacia España. Al final, estuvieron con nosotros, saludándonos y hablando algo mientras nos invitaban a vino, alguno de ellos nos dijo que su hija estudiaba en Sevilla, y terminaron invitándonos llenando más vasos de vino. Muy bonita experiencia y gente sencilla y encantadora.







DIA 8
8 de julio, lunes, fin de la estancia, Check Out, el avión de vuelta salía sobre las 17:00 horas, hicimos el check out, aunque nos dejaron estar allí en la piscina hasta comer al mediodía, luego salimos hacia el aeropuerto de Pisa dirección Málaga. Llenamos el depósito de gasolina en el gasolinera y devolución correcta en Goldcar, sin ningún problema y al día siguiente devolución del dinero retenido. Ojo, las gasolineras en Italia no son como aquí, que pagas lo que echas, nada, allí directamente te piden la visa y te retienen 100 euros, echas y te devuelven el resto. Y tampoco hay posibilidad de lavar el coche en máquinas o con mangueras. Son lavaderos privados, hay que reservar antes y cerrar precio.









































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